sábado, 2 de junio de 2018

Volver

Norma dice en cambio que veinte años es mucho tiempo, que yo digo eso porque debo tener menos de treinta. Y además hace la salvedad de que el tango nunca afirma que veinte años no sea nada, que de lo que habla el tango es de cómo sería sentir eso. Norma recita pero no canta: «Sentir / que es un soplo la vida / que veinte años no es nada / que febril la mirada / errante en la sombra / te busca y te nombra». Se puede sentir que veinte años no es nada, pero eso no tiene por qué suponer que en efecto lo sea. Me digo, pero no digo, que sólo una exiliada que nunca volvió puede tener tan pensado el tango «Volver».

Martín Kohan, Museo de la revolución

miércoles, 23 de mayo de 2018

La posibilidad de errar mucho

Entre la posibilidad de acertar mucho, existente
en la matemática, y la posibilidad de errar mucho,
que existe en la escritura (errar de errante, de caminar
más o menos sin una meta) opté instintivamente
por la segunda. Escribo porque perdí el mapa.

Gonçalo Tavares, El mapa

jueves, 17 de mayo de 2018

La verdadera vida de los hombres

«Entretanto, la vida seguía adelante; la verdadera vida de los hombres, con sus intereses sustanciales de salud y enfermedad, de trabajo y descanso; con sus inquietudes intelectuales por la ciencia, la poesía y la música, el amor, la amistad, el odio, las pasiones. Esa vida seguía como siempre, independientemente y al margen de la amistad política o de la hostilidad hacia Napoleón Bonaparte y de todas las reformas posibles.»

Lev Tolstoi, Guerra y paz

domingo, 13 de mayo de 2018

¿Cuántas veces más mirarás salir la luna llena?

«La muerte está siempre en camino, pero el hecho de que no sepamos cuándo llega parece suprimir la finitud de la vida. Lo que tanto odiamos es esa precisión terrible. Pero como no sabemos, llegamos a pensar que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, todas las cosas ocurren sólo un cierto número de veces, en realidad muy pocas. ¿Cuántas veces recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que es parte tan entrañable de tu ser que no puedes concebir siquiera tu vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizá ni eso. ¿Cuántas veces más mirarás salir la luna llena? Quizás veinte. Y, sin embargo, todo parece ilimitado.»

Paul Bowles, El cielo protector

viernes, 4 de mayo de 2018

Un tiempo de dos velocidades

«Esa noche, mientras trabajaba en la puerta del bar, se entretuvo en pensar en un tiempo de dos velocidades, uno era muy lento y las personas y los objetos se movían en este tiempo de forma casi imperceptible, el otro era muy rápido y todo, hasta las cosas inertes, centelleaban de velocidad. El primero se llamaba Paraíso, el segundo Infierno, y lo único que deseaba Archimboldi era no vivir jamás en ninguno de los dos.»

Roberto Bolaño, 2666

miércoles, 11 de abril de 2018

El hermoso y grave nombre de tristeza

«Dudo en dar el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza, a este desconocido sentimiento cuyo tedio y dulzura me obsesionan. Es un sentimiento tan completo, tan egoísta, que casi me produce vergüenza, mientras que la tristeza me ha parecido siempre algo honroso. Conocía el aburrimiento, la añoranza, en menor medida el remordimiento, pero de la tristeza no había tenido experiencia alguna. Hoy algo se repliega sobre mí, como un tejido de seda, suave e irritante, y me separa de los demás.»

Françoise Sagan, Buenos días, tristeza

miércoles, 7 de febrero de 2018

La Verdad es un asunto de la imaginación

«Voy a presentar mi informe como si contara un relato, porque me enseñaron de niño, en mi mundo de origen, que la Verdad es un asunto de la imaginación.»

Ursula K. Le Guin, La mano izquierda de la oscuridad

domingo, 4 de febrero de 2018

Los espíritus de su realidad

«¿Por qué no me cuentas algo de esta tierra, Juanito? Tú eres de aquí. Desde que llegué, desde el primer día, he sabido que está llena de espíritus —vaciló un momento—. No, no lo digo bien. Los espíritus son sombras débiles de la realidad. Lo que vive aquí es más real que nosotros mismos. Nosotros somos los espíritus de su realidad.»

John Steinbeck, A un dios desconocido